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"Ningún sistema pictográfico, ideográfico o jeroglífico de
escritura tiene el poder
destribalizador del alfabeto fonético. Ninguna otra escritura, sino la fonética,
ha
sacado jamás al hombre del mundo posesivo, de interdependencia total y de
relación mutua, que es la red auditiva. Desde aquel mundo mágico y
resonante
de relaciones simultáneas que es el espacio oral y acústico, sólo existe un
camino hacia la libertad e independencia del hombre destribalizado.
Este camino es el alfabeto fonético."
M. McLuhan: "La galaxia Gutenberg".
"No tengo nada para decir, sólo para mostrar".
Walter Benjamin: "El libro de los Pasajes".
Frente a la imprenta, la máquina de escribir introdujo cierta autonomía en la
producción de textos.
Mark Twain (1835-1910) fue el primer autor en la historia que escribió sus manuscritos en máquina de escribir y, de esta forma,
"Las aventuras de Tom Sawyer" se convirtieron en la primera obra tecleada a máquina y entregada por el autor
de forma no manuscrita para su publicación. Hasta la década de 1960 la principal
forma de edición industrial fue la linotipia,
una máquina que no opera ya con tipos de imprenta, sino con matrices o pequeñas
piezas metálicas que llevan socavadas en los bordes el molde de la letra y que
se van colocando formando las palabras y las líneas.
El proceso de impresión se basa en en la obtención de páginas o pliegos
impresos, según una maqueta. Existen muchas técnicas de impresión diferentes
como
la
impresión en offset, uno de los sistemas más utilizados por la buena combinación
de calidad y economía y que se realiza a través de máquinas de pliegos o
rotativas de uno o más colores utilizando planchas preparadas; el huecograbado,
que se lleva a cabo en rotativas por medido de cilindros grabados; la impresión flexográfica que se realiza en rotativas o máquinas de pliegos por medio de
clichés en distintos soportes como cartón, papel o plástico; la serigrafía que
utiliza pantallas de tela sobre distintos soportes, etc.
A estas técnicas les ha salido un serio competidor que es la impresión digital
tras el desarrollo y comercialización de los
ordenadores que, por vez primera, permiten la edición electrónica. El
primer ordenador electrónico fue construido por
John
V. Atanasoff y
Clifford Berry en 1940 y sólo tenía capacidad matemática, pero a partir de
ese año surgen ordenadores con distintos fines. No fue hasta la aparición de los
ordenadores de tercera generación que,
construidos con circuitos integrados, hicieron posible la disminución de su
tamaño, cuando se populariza su uso. En 1981 se comercializan los primeros PCs y a lo
largo de la década de los 80, empieza la utilización masiva de los procesadores de
texto que traen nuevas funcionalidades para sus usuarios y ofrecen a los propios
autores la capacidad de borrar, mover, buscar, reemplazar, copiar e insertar
texto a voluntad; además, los procesadores permiten otras funcionalidades nuevas
que la máquina de escribir no toleraba, como formatear el texto cambiando la
tipografía y el tamaño de las fuentes, establecer un determinado formato de
párrafo, cambiar y justificar los márgenes y líneas, comprimir o expandir letras y
espacios, añadir bordes y recuadros, crear tablas y viñetas, añadir números de
página, insertar cabeceras y pies de páginas; en
suma, lo que se conoce como maquetar el documento, para después
guardarlo, "editarlo", reutilizarlo, modificarlo y/o imprimirlo. Pero
además de procesadores de texto, a lo largo de este período se han desarrollado
programas más complejos que tienen como fin maquetar y diseñar de forma
profesional y hoy existen en el mercado herramientas específicas tales como
QuarkXpress,
Adobe
InDesign, etc.

Figuras: Definiendo el estilo de
párrafo en un procesador de textos
y uso del programa QuarkXpress.
Pocos años después de su aparición, los ordenadores
no sólo se han convertido en máquinas literarias, sino que también permiten
capacidades multimedia y ofrecen la posibilidad
de, utilizando el procesador de textos, añadir
imágenes, insertar audio, etc. Los llamados
procesadores de texto inteligentes incluyen patrones de estilo que permiten
utilizar texto utilizando plantillas e incluyen diccionarios, tesauros,
analizadores léxicos y gramaticales, etc. que realizan la revisión de la
ortografía y sintaxis en diferentes idiomas, ofrecen sinónimos, corrección
automática de errores, resumen
automático del documento, etc. También es posible crear páginas web
utilizando un simple procesador de textos, aunque para crear hipertextos de
mayor complejidad es aconsejable utilizar otro tipo de
herramientas específicas que permitan la generación, edición y gestión de
hipertextos de forma automática o semiautomática.
Entre 1984 y 1995 surgen las primeras herramientas de autor para crear
hipertextos independientes, los llamados
sistemas pre-web, pero la
eclosión de la World Wide Web hace que la mayor parte de estas aplicaciones
se reconviertan para poder integrarse en la red.
A partir de 1995, se desarrollan un gran número de
sistemas de gestión de hipertexto para la web. Si en un primer momento, para
construir una página web mediante un editor de HTML, había que tener
conocimientos previos y extensos de este lenguaje, ya que se trabajaba en código
fuente, el gran avance llegó con la aparición de los llamados editores WYSIWYG
(abreviatura de What You See Is What You Get,
es decir, "lo que ves es lo que obtienes").
Se trata de programas en los que ya no hay que trabajar con el código fuente en
lenguaje HTML, sino directamente en lenguaje natural y que nos muestran lo
que realmente se va a ver en pantalla y no el código subyacente, por lo que
podríamos denominarlos editores visuales. Sin embargo, aunque muy perfeccionados,
estos editores siguen generando códigos que en muchos casos ocasionan problemas
de accesibilidad cuando los autores no conocen realmente el funcionamiento
de la Web.
Hoy existen potentes editores y generadores de páginas web que facilitan la construcción de grandes y complejos sitios web sin tener
ningún conocimiento de lenguaje HTML y que elaboran de forman automática HTML, además
de JavaScript o CSS Hojas de Estilo (Cascading Style Sheets)
para dotar a las páginas de una maquetación y un estilo uniformes, junto con la
posibilidad de crear mapas de imágenes, mapas del sito web, tablas de contenido, etc., y que incluyen, entre otros
muchas prestaciones, facilitar la publicación del sitio web dentro de la
World Wide Web de forma
automática.
La aparición de
Internet y, más concretamente, de la
Web ha cambiado profundamente el concepto de edición, no
sólo por el cambio que ha supuesto pasar de la edición por medios mecánicos a la
edición digitalizada, sino por la facilidad
con que ahora se lleva a cabo este proceso, ya que cualquier autor o cualquier
persona
puede "colgar" obras en la red y a la vez acceder a cualquier
publicación accesible en ella. 
Tradicionalmente, se ha entendido por edición el proceso
mediante
el cual se divulga una obra de cualquier tipo en cualquier medio. En relación
con la imprenta, el concepto de edición posee
dos acepciones o significados distintos. El primero se refiere a la edición como
el proceso previo de
publicación y el segundo se refiere a la edición como el proceso que abarca
tanto la creación de los originales
mecánicos en la imprenta o tipografía, esto es, la composición o elaboración del
texto en tipos móviles, como al proceso físico de confección del libro.
Cualquier obra que haya sido divulgada, bien sea en formato
de libro o en cualquier otro formato se considera editada. En caso contrario,
estamos ante una obra inédita. En sentido estricto, si se
vuelve a imprimir o divulgar esa obra sin cambios, se denomina "reimpresión".
Si, por el contrario, sufre algún tipo de modificación
sustancial como ampliaciones, revisiones, correcciones, supresiones, añadidos u
otros, se denomina "nueva edición", agregándosele el número correspondiente
(primera, segunda, tercera edición, etc).
De igual forma, la
edición digital comprende 2 procesos distintos y que a menudo se confunden, por
una lado el proceso que comprende la digitalización de obras que se ofrecen en
cualquier soporte digital
bien sea en red (Internet, intranet) o fuera de ella, en el primer
caso se
utilizan soportes digitales magnéticos (discos
duros, etc.) y en el segundo, la edición se suele realizar en
soportes ópticos como
CDs, DVDs,
etc. aunque en ambos casos no se necesita imprimir la obra para que se considere
editada, sino sólo que esté accesible; y por otro lado, también se denomina
edición digital el proceso en cuya preimpresión
e impresión se utilizan tecnologías digitales. En ambos casos, se trata de que
la obra a editar está compuesta de un archivo
digital en cualquier formato de archivo como pdf, html,
txt, jpg, etc. pero en el último caso, se siguen precisando las técnicas propias
de la imprenta y el uso de maquinaria, tintas, papel, etc. La impresión digital
ha perfeccionado y facilitado las funciones clásicas de la impresión, pero ésta
sigue siendo lenta en comparación con la velocidad de los flujos electrónicos.
En 1904 se
desarrolló la impresión en offset, usada también en la actualidad y que supuso
un nuevo impulso para el medio impreso. Sin embargo, este tipo de
impresión
presenta una gran complejidad y un gran coste de producción por lo que se hace
necesario realizar una tirada mínima de ejemplares para que el coste sea viable.
Por el contrario, la impresión digital permite, por medio de pequeñas máquinas y
en un espacio de tiempo más corto y a un coste menor, imprimir pequeñas tiradas.
Esto supone que las editoriales ya no tienen que descatalogar libros ni
preocuparse por su almacenamiento. Aunque la calidad es menor que la del offset,
cada vez se van perfeccionando más las técnicas digitales y ya no existen
diferencias apreciables, excepto para los muy expertos, entre ambos tipos de
impresión.
A caballo entre la edición tradicional y la edición electrónica
se encuentra la
denominada impresión bajo demanda (en inglés POD ó Print On Demand) que permite
la impresión de ejemplares únicos a petición y con una alta calidad. Uno de los sitios pioneros en la
red, ya que fue fundado en 1997 y continúa ofreciendo este servicio en la
actualidad es
Lightning
Source (https://www.lightningsource.com/index.htm) con sedes en Estados Unidos y Reino Unido. Esta forma de "impresión al instante"
permite eliminar tanto los costes de almacenamiento, como los de distribución
física y, para dar este servicio, no se necesita mucho espacio material, sino un
único punto físico que cuente con la maquinaria y las tecnologías apropiadas de
hardware y software para la impresión bajo demanda. De esta forma, un gran
número de obras que jamás hubieran sido impresas por los medios tradicionales o
que han quedado fuera del mercado editorial por la razón que sea: por tener el copyright expirado, por por haberse agotado los fondos, por no ser
económicamente rentables, etc; pueden ser ahora recuperadas y reeditadas, o
pueden ver la luz por primera vez. También es posible imprimir únicamente los
capítulos que interesan. Esta última opción es muy interesante en el caso de
manuales, libros técnicos, etc.
Lo cierto es que cada vez es mayor el número de obras digitalizadas y ya no se trata sólo de artículos
de revista científicas, periódicos, informes económicos, enciclopedias, etc.
sino que cada día crece el número de obras que aparecen en catálogos accesibles
online.
En el caso del
hipertexto, sus funcionalidades escapan de la página en papel para encaramarse y
mostrarse en la
pantalla. La edición, el almacenamiento en nuevos
soportes tanto de tipo
magnético (disquetes,
discos duros, discos
zip, tarjetas de memoria, etc.) como
óptico (CD-ROM,
CD-Audio, DVD),
y el acceso directo y en línea son, si no un fuerte competidor excluyente de la
edición en papel, sí una nueva alternativa que emerge con gran fuerza y
dinamismo, y ya existen programas que, de forma automática, convierten los
archivos HTML en formatos imprimibles.
Como ya se afirmó
anteriormente al hablar del diseño gráfico, la
aparición del hipertexto y de la WWW ha creado nuevas
profesiones técnicas como el diseñador de webs y una
nueva disciplina, la arquitectura de la
información puesto que
en la creación de un hipertexto importa tanto organizar y estructurar el
contenido de la información como la la presentación visual y funcional de éste
para su utilización mediante la
interfaz.
Si en los primeros
tiempos se precisaba conocer al dedillo el lenguaje HTML,
actualmente existen programas que nos permiten escribir hipertextos sin tener
ningún conocimiento previo del mismo, sin embargo, diseñar un hipertexto que
ofrezca capacidades dinámicas e interactivas es una labor bastante compleja y
requiere de conocimientos que tienen que ver no sólo con el diseño de
presentación visual, sino también con el diseño estructural, navegacional,
funcional, etc. y se precisan conocimientos relacionados con diferentes facetas
como son usabilidad,
accesibilidad, interactividad, creación,
conectividad y acceso a bases de datos, conocimientos
sobre multimedia,
lenguajes hipertextuales, protocolos,
servidores, uso de
metadatos, etc.
A menudo, la
creación de un hipertexto es una labor conjunta de varios expertos y así, junto
al autor del contenido de los documentos, hace su aparición el webmaster
que es la persona que mantiene, gestiona y actualiza las páginas. En ocasiones,
el webmaster ni siquiera es el autor del diseño original pues es muy
común descargar esta tarea en empresas y trabajadores especializados en
arquitectura de la información, pero la función del webmaster es similar
a la del impresor en el medio impreso, ya que es quien da forma externa a un
contenido intelectual. De esta forma, hacer un buen sitio web se ha convertido
en un arte y una técnica sumamente complejas.
Susana Pajares
Tosca, en su artículo Algunos cambios necesarios
afirma: "el hipertexto propugna que
se 'mire al texto', haciendo consciente al lector de que las decisiones en la
edición también llevan una carga semántica. Por eso es imprescindible que el
autor de hipertexto sea su propio editor, pues no puede dejar en manos de otro
una parte importante del proceso de composición del texto". Y sigue:
"Como nuevos renacentistas, los escritores de hipertexto han de ser capaces de
dominar varios lenguajes (el oral, el escrito, el visual, el informático...) y
de combinarlos para construir su texto".
Lo cierto es que dada la gran variedad de documentos y recursos que se pueden
construir para la Web ya que ésta se ha convertido en la interfaz de acceso
tanto para acceder a documentos simples de texto, como para acceder a complejos
servicios web como es el caso de bibliotecas
digitales, bancos online, etc; se precisarán distintos enfoques y distintos
tipos de autores y responsables de las distintas facetas de edición de un
hipertexto, dependiendo de si lo que prima es el contenido de la información en
sí misma o su usabilidad. No es lo mismo poner una novela en la red (bastará con
crear un archivo pdf sin siquiera enlaces) que colgar un manual de instrucciones
(la mejor solución para los llamados "libros herramienta", esto es, manuales,
enciclopedias, guías, obras técnicas especializadas, etc. suele ser un
hipertexto en formato
PDF (Portable Document Format) o
HTML, que cuente con una tabla de contenido e índices
para acceder a a la información que interese de forma no lineal). Y, por
supuesto, la creación, gestión y mantenimiento de cualquiera de los documentos
anteriores -novela o manual- no tiene nada que ver con el diseño de un
portal que ofrezca diferentes servicios.
La industria editorial tradicional sintió pánico ante la aparición de los
primeros
soportes electrónicos de lectura que simulaban la forma de un libro
tradicional (SoftBook, Rocket eBook, etc.), pero estos soportes no han gozado de
mucha aceptación y popularidad y muchos de estos proyectos se abandonaron. El
fracaso se debió, en parte, a que el formato libro sigue siendo un soporte mucho
más portable y fácil de leer que la pantalla, pero
también a que en la red están disponibles gratuitamente y accesibles al momento,
un gran número de obras digitalizadas en distintos formatos, entre los que
destaca por su popularidad y uso, el formato pdf.
El formato PDF se ha
convertido en un estándar para la publicación en red y es utilizado por muchos editores y
autores ya que
conserva la forma exacta de los documentos para su visualización e impresión.
Además, este formato permite incluir imágenes y audio, y ofrece la posibilidad de navegar por medio de marcas de
hipertexto,
enlaces, etc. y ahora permite arquitectura
XML. Para leer documentos PDF únicamente es
preciso disponer de un programa de lectura que se
puede descargar de forma gratuita desde
Internet (Adobe Reader).
Aunque este formato es conocido, sobre todo, por su uso y comercialización por
parte de la firma Adobe, se trata de un formato no propietario y existen
programas gratuitos con los que editar y visualizar archivos .pdf. Es el caso del editor
Ghostscript
(http://www.ghostscript.com/),
que, junto con el visualizador
Ghostum: (http://www.ghostgum.com.au/)
permiten crear y visualizar archivos en formato PDF (Portable Document Format).
Otro lector similar a Adobe Reader es el e-book
Microsoft Reader, creado por la omnipresente firma de Bill Gates. También es posible crear
ebooks convirtiendo archivos
HTML
marcados de acuerdo con los estándares definidos por la
Open eBook Fundation. E, incluso,
podemos usar el Servicio Web gratuito
eBook Express que
admite prácticamente convertir cualquier tipo de texto y devuelve rápidamente un
eBook tanto con el formato de
Microsoft como con el de Adobe o para PDAs. También hay que destacar MobiPocket Reader,
otro editor que permite crear e-books importando archivos pdf o de Word y que
sirve tanto para PCs, como para PDAs u ordenadores de bolsillo.
Sin duda, los e-books más utilizados son, "Adobe
Reader" y, en menor medida, "Microsoft Reader". Ambos sistemas permiten la lectura,
navegación y visualización,
pero otros programas añadidos hacen posible la escritura.
Y existen e-books para
PDAs u ordenadores de bolsillo, para móviles, etc. Muchos de estos e-books
ofrecen nuevas funcionalidades como búsquedas simples y avanzadas, agregar y
modificar marcadores, destacar texto, añadir notas, guardar favoritos y puntos
de interés, zoom para ampliar o reducir el tamaño del texto y acomodar la
lectura al gusto del lector, traducción automática, lectura mediante la
aplicación de voz en audio, imprimir, ir a la página siguiente o a otra página
determinada, etc. La web de ebrary ofrece una demostración en español de su
lector "ebrary Reader" que muestra en flash
todas estas y muchas otras funcionalidades de este lector:
http://www.ebrary.com/corp/collateral.htm
Iniciativas como Wikilibros, la
Biblioteca Virtual Cervantes
o Google Print
(ahora llamado Google Books) que permiten a los usuarios de Internet, disponer
de miles de obras y recursos en línea, o incluso el acceso a cualquier otro tipo
de documento web accesible desde cualquier buscador, son también parte del
fracaso de los libros electrónicos de pago y el caballo de batalla de la
industria editorial tradicional.

Fuente: Búsqueda de Libros Google.
Término de búsqueda: El
Quijote.
http://books.google.es/

Fuente:
Búsqueda de Libros Google.
Acceso directo a la obra de la colección Austral.
http://books.google.es/
Y cada día surgen nuevas iniciativas de acceso a obras en línea como
Google Scholar que
permite búsquedas en artículos de periódicos, resúmenes y demás material
académico de referencia
http://scholar.google.com/
o todas las iniciativas surgidas al calor de la filosofía wiki. Por ejemplo
Wikimedia, además de desarrollar la popular
enciclopedia
Wikipedia que ha logrado
hacer sombra a la mismísima
Enciclopedia Británica, ha puesto en marcha varios proyectos como
Wikibooks para poner a
disposición de cualquier persona libros de texto, manuales, tutoriales u otros
textos pedagógicos de contenido libre y de acceso gratuito;
Wikinoticias una fuente de
noticias de contenido libre, o
Wikiversidad, una universidad libre y gratuita en proceso de creación con
objeto de crear cursos en línea de acceso libre y gratuito, etc.
Pero también existen batallas dentro de la propia edición digital en la red.
Como respuesta al anuncio de la empresa americana
Google que pretende
digitalizar 15 millones de libros de grandes bibliotecas americanas e inglesas
para que estén disponibles a texto completo en la red a través de Google Books, la Unión Europea ha
lanzado un nuevo proyecto de Biblioteca Digital Europea según el cual, se
propone dar acceso a no menos de 6 millones de libros, manuscritos, fotografías,
películas, documentos y otros bienes
culturales en 2010 para facilitar el acceso al patrimonio común europeo. El
futuro portal se apoyará en la actual
Biblioteca Europea
que hoy centraliza el acceso a las bibliotecas nacionales europeas:
http://www.theeuropeanlibrary.org
Las posibilidades de Internet como medio de transmisión y distribución de
contenidos y como medio de comercialización son indiscutibles. De igual forma,
la existencia de una biblioteca universal digital cuya
interfaz de acceso sea la World Wide Web es hoy una realidad posible. Y
una de sus mayores potencialidades es el acceso a las obras no por las clásicas
8 áreas de la descripción bibliográfica:
título y mención de responsabilidad, edición, tipo de publicación, etc; sino
mediante la consulta en un buscador por cualquier palabra que contenga un libro.
Así pues, la digitalización no sólo cambia radicalmente los modos de producción
y distribución editorial, sino también las formas de acceso,
catalogación, clasificación
e indización, descripción
bibliográfica/documental, depósito y conservación,
búsqueda y recuperación de documentos, y todos los trabajos técnicos
tradicionales de bibliotecas y archivos.
Uno de los principales problemas para poner en relación al autor con los
lectores de sus obras es la distribución. La tecnología digital rompe la brecha entre autor y
lectores acercándolos mediante un simple clic de
ratón y permite el intercambio de ideas por otros métodos como el
correo electrónico, formularios en línea,
etc. Por ejemplo, la mayor librería en línea del mundo,
Amazon, permite a los
autores de los libros que comercializa, escribir sus propios
blogs y ponerse en contacto con sus
lectores por medio de una herramienta llamada
Amazon Connect. Lo cierto es que los libros electrónicos han triunfado en el campo de las obras de
referencia (enciclopedias,
diccionarios,
atlas,
etc.), que precisan una actualización continua y una lectura no secuencial, pero
no en las obras de ficción. Diez años después de la explosión digital se publican más libros
impresos que nunca y las ventas editoriales crecen. Solamente en España se
publican más de 700.000 novedades al año. Sin embargo, las editoriales
tradicionales no saben cómo responder a los retos de la red y los nuevos
editores con negocios en línea están adelantándose a la industria editorial que
sigue anclada en unos métodos tradicionales de producción, promoción,
distribución y venta que poco a poco van quedando obsoletos.
En los últimos años, el sector editorial tanto en España como
en el resto del mundo, ha sufrido grandes transformaciones que han repercutido
sobre los procesos de calidad en la producción editorial. Por un lado, la
concentración editorial y por otro, la competitividad exacerbada que conduce a
reducción de costes y plantillas, han desembocado en una oferta editorial pobre
y destinada más al consumo rápido que a la calidad en forma y contenido. Lo
cierto es que la industria editorial, con algunas excepciones, no ha cuidado
bien ni a autores (incluyendo en este título a todos los profesionales del libro
desde los autores propiamente dichos hasta los encuadernadores, pasando por
correctores, traductores, ilustradores, impresores, etc.) ni a lectores. No es
de extrañar que tanto unos como otros quieran independizarse de intermediarios
(editoriales, grandes imprentas, librerías, etc.) que, con las tecnologías
actuales, sobran si no se renuevan y ofrecen otra serie de servicios más que la
simple comercialización y distribución.
Sin
duda, el formato PDF permite llevar a formato digital excelentes reproducciones
de ediciones cuidadas desde el punto de vista editorial, tipográfico,
estilístico. La edición entendida como obra de arte. Este formato es ideal para
reproducir publicaciones con valor histórico o valor artístico en el diseño, ya
se trate de manuscritos u obras impresas.
Como ejemplo de este tipo de reproducciones en línea, se puede consultar la web:
Unostiposduros que ofrece una sección llamada
Joyas Tipográficas donde existe una muestra de reproducciones de libros
antiguos en formato PDF (http://www.unostiposduros.com/):



Fuente: Unostiposduros. La Perla: Joyas editoriales.
http://www.unostiposduros.com/paginas/laperla.html
Esta web, muestra numerosos ejemplos de este tipo de reproducciones como
las siguientes:
Otro ejemplo de edición, que ya presentamos al hablar de los
recursos audiovisuales, es la fábula en línea
Aucassin et Nicolette que combina el mundo medieval del siglo XII con el
mundo digital actual del siglo XXI y que permite ver las ilustraciones del
manuscrito clásico medieval a la vez que se oye la música en instrumentos
musicales de la época.
http://aucassinetnicolette.d-t-x.com/pages/page34.html
La edición en línea tiene numerosas aplicaciones en el campo
de determinadas ciencias como la filología, la crítica textual, la bibliología,
la codicología, la archivística, la paleografía y diplomática, la ecdótica o
ciencia que tiene por objeto editar textos de la forma más fiel posible, etc.
puesto que permite exhibir en línea distintas ediciones, hacer crítica
comparada, crítica textual, etc. y tener acceso a determinados documentos que,
de otra forma, no estarían accesibles. Al tratar del
hipertexto y la literatura ya hicimos mención a las
ediciones genéticas, esto es, la
posibilidad de estudiar la generación de un texto literario poniéndolo en
relación con otros textos, borradores y variantes, situarlo y analizarlo en
contexto, etc.
Joseph J. Esposito en su artículo
El libro procesado habla de que cada libro en su forma
electrónica, además del contenido, contará con uno o todos los aspectos
siguientes: un texto auto-referenciado (el aparato crítico y estadístico del
texto), un portal (el hipertexto), una plataforma (facilitación del rol de ser
referenciado por otros), un componente de máquina (disponer de agentes
inteligentes que puedan responder a otros agentes, motores de búsqueda y
lectores humanos) y constituir un nodo de la red (la intertextualidad, la
localización del texto en la red como una obra distribuida de uno o varios
autores). Así pues, según este autor, el libro procesado permitirá desarrollar
los siguientes aspectos:
-
el libro como
portal
-
el libro como
texto que se refiere a sí mismo
-
el libro como
plataforma
-
el libro como
un componente mecánico
-
el libro como
nodo de una red
Un ejemplo de libro
procesado, es por ejemplo, el libro de
N.
Katherine Hayles "Writing machines". Este libro, viene acompañado de dos
extensiones que consisten en un suplemento en la red que incluye enlaces
léxicos, el aparato didáctico y ofrece otras funcionalidades que no serían
posibles en el libro impreso; y en una breve interpretación multimedia por parte
de otro autor.

Fuente: Mediawork Pamphlets "Writing
Machines". (1. the book, 2. the web supplement
and 3. the web take).
http://mitpress.mit.edu/e-books/mediawork/
La tipografía ha sido una técnica y un arte en el que han
intervenido artistas de otras disciplinas (dibujantes, ilustradores, pintores,
diseñadores gráficos, delineantes, etc.). La edición de los nuevos libros digitales
precisa, también, de expertos conocimientos informáticos para diseñar la
interfaz y el término diseño del libro abarca una
multiplicidad de aspectos que se refieren tanto al aspecto visual de
presentación estética, como a la estructura formal de la organización del
contenido y de la información, y a las posibilidades funcionales que ofrezca
(multimedia, interactividad, etc).
Como se ha afirmado anteriormente, la edición digital y el
acceso y distribución en línea permiten ahorrar costes editoriales en
almacenamiento y distribución, pero también en
papel. La industria editorial es una gran consumidora de papel y, en el caso
de España, tal y como denuncia
Greenpeace, se usa pasta de madera virgen procedente de los últimos bosques
primarios del planeta. Las editoriales debieran tomar nota de estas críticas y
utilizar no sólo papel reciclado o procedente de bosques gestionados con
estrictos criterios ecológicos y sociales, sino también reducir o eliminar las
impresiones de obras cuya reproducción no sea estrictamente necesaria plasmar en
papel por quedar obsoletas rápidamente o porque la consulta y el acceso directo
en línea son mucho más adecuados y funcionales, tipo manuales de instrucciones,
enciclopedias, guías, etc.
Sin embargo, la digitalidad no sólo permite que los libros sean
leídos en pantalla (monitor de
ordenador o cualquier otro soporte electrónico de
lectura, etc.), sino que crea un nuevo mercado para la impresión bajo demanda en
lugares remotos, ya sea en las librerías o imprentas tradicionales actuales,
pero transformadas para prestar este servicio, como en cualquier otro punto de
acceso (universidades, bibliotecas, grandes superficies comerciales e incluso,
en la oficina o en el propio hogar) que cuenten con las máquinas de impresión -e
incluso encuadernación- y las tecnologías adecuadas para imprimir un
archivo digital a la carta. Incluso se han desarrollado programas que permiten
al usuario elegir el diseño y forma de la obra. Un ejemplo se puede ver en el
siguiente vídeo ofrecido por News.com. (Video. From blog to book.
http://news.com.com/1606-2-6037127.html)
donde presentan una aplicación que permite diseñar un libro propio con contenido propio
eligiendo entre diversas plantillas: libro de viajes, libro de poemas, etc. La
librería virtual Lulu.com
que edita obras bajo demanda, recientemente ha presentado su versión en español.
Esta librería permite que cualquier persona suba una obra a su archivo, diseñe
las tapas, el lomo, las páginas, etc. y ponga precio a la obra que se puede
pagar en línea y es enviada al domicilio del comprador.
http://www.lulu.com/es
Internet permite la
transmisión y recuperación de archivos de forma
instantánea y de esta forma, no sólo los autores pueden editarse a sí mismos en
formato de eBook o cualquier otro tipo de archivo que pueda ser descargado de la
red, sino que también pueden crear sus propias webs
desde donde distribuir sus obras sin necesidad de intermediarios. Aunque también
pueden encargar la labor de distribución a distintos servidores como buscadores,
bibliotecas digitales o editoriales que ofrezcan catálogos online y se encarguen
de
transferir uno o varios tipos de contenidos, ya sean libros, artículos de revistas,
música, vídeos, etc. En la red ya existen muchos portales y puntos de acceso que
se han convertido en enormes repositorios de archivos
en las distintas morfologías: texto,
audio, vídeo, etc. En el caso de
la música, hay que destacar la popularidad del formato
mp3 y los numerosos puntos de acceso, venta y comercialización, de canciones
distribuidas en este formato bien sea para descargarlos en los populares
IPods de
Apple o dispositivos
similares, o para crear nuestros propios CDs o DVDs
a la carta, con la posibilidad de acceder a la carátula e imprimirla. Y gracias
a la ampliación del ancho de banda en las redes de transmisión, está sucediendo
los mismo con los vídeos. Un ejemplo claro de este tipo
de servicios es el ofrecido por Apple mediante el portal
ITunes que se ha
convertido en la mayor tienda de descargas de música y vídeo del mundo:
http://www.apple.com/es/itunes/
Por su parte, el auge de la
fotografía digital que, en unos pocos años ha desbancado a la fotografía
analógica, ha conducido a la creación de numerosos puntos de impresión bajo
demanda en línea y a la desaparición o transformación de los antiguos
laboratorios de revelado de películas en
laboratorios de impresión digital. Ahora es el usuario
quien visualiza sus fotografías en la pantalla y/o
las imprime en el hogar, pero también puede acudir a una tienda especializada en
impresión digital, bien llevando sus fotos en soporte
digital, o bien realizando el envío online para, posteriormente, obtener
las copias impresas en papel.
Pero el nacimiento de los sistemas de información digital y de
Internet, no
sólo
incluyen los sitios web y los formatos tipo PDF, también hay que destacar
un nuevo tipo de edición que en apenas un par de años, se ha convertido en
uno de los medios de publicación más populares, se trata de los
blogs. El mundo de la edición abarca no sólo la edición de libros, revistas, música
y vídeos, sino todos los tipos de información y un lugar destacado lo ocupan las
noticias. La aparición de Internet y de la Web ha supuesto una revolución para
todos los
medios de comunicación en general, y para la prensa en particular. No sólo la
mayoría de los periódicos cuentan ya con ediciones digitales, sino que hay
muchos medios que ya sólo operan digitalmente. Además, la rapidez
e inmediatez que permite la red ha dado origen a nuevas formas de hacer
periodismo.
Además de texto, la digitalidad
también permite editar de forma fácil imágenes,
audio y vídeo y, de esta forma,
han surgido los fotologs, los videologs y los audiologs con anotaciones en
formato mp3. También se pueden combinar todos estos elementos en un weblog.
La sindicación de contenidos sirve también para
audio y vídeo y para recibir las
actualizaciones de los sitios web elegidos en el mismo momento en que éstas se
llevan a cabo y
en la Web, se han
desarrollado nuevos medios digitales que mezclan diferentes
formatos y géneros informativos, donde además de los weblogs, proliferan los
podcast y los
videocast. Todos estos pods se
pueden sindicar generando un archivo XML con el fin de que
un agregador sea capaz de gestionarlos y facilitar su audición o visionado.
Un podcast no es más que una anotación que se puede escuchar con un
programa reproductor de audio.
De esta forma, el usuario no sólo tiene acceso al
texto, sino que también puede oír la información en el
momento que decida.
El videocast es similar a un podcast
pero en formato vídeo, esto es, un paso más allá en la posibilidad
multimedial del
podcasting.
El podcasting se ha convertido en una nueva herramienta que permite
reproducir en audio contenidos del periódico y así ofrecer una información
diferenciada del periódico impreso en papel. La hipermedia
ofrece nuevas posibilidades multiedición y hoy es posible reproducir formatos
clásicos en diferentes medios. Tanto el
podcasting como el videocasting dan más importancia a los
contenidos que a la presentación y de esta forma se simplifica cada vez más la
relación entre los usuarios y las aplicaciones web. La sindicación de
contenidos establece un mecanismo que permite distribuir los contenidos tanto
vía Web como fuera de ella, y los navegadores de última generación manejan no
sólo los tradicionales marcadores y favoritos, sino también
los canales o feeds. En la el proyecto
colaborativo Podcast.org (en español
http://www.podcast-es.org/) se
condensa todo lo referente al podcast, desde un listado exhaustivo de podcasts
en español, hasta cómo confeccionarlos, programas y otros muchos recursos.
Incluso existen herramientas como
Feed2Podcast
que permiten convertir los textos de un blog en podcast:
http://www.feed2podcast.com/).
El
New York Times ofrece sus noticias de portada leídas en audio a través de:
http://www.nytimes.com/ref/multimedia/podcasts.html y
la
cadena SER permite suscribirse a su podcasting, pero incluso existe
un periódico, el Aural
Times, que ofrece las noticias cantadas:
http://www.auraltimes.com/.
En resumen, la edición digital ha afectado a todos los
medios, morfologías, soportes y formatos tradicionales de edición y a las formas
de producción y reproducción de los mismos, así como a la distribución y el
acceso. En muchos casos, la edición digital únicamente altera las antiguas
técnicas de edición analógica facilitando estos procesos, pero, en otros muchos
casos, ha hecho posible el nacimiento de nuevas formas de edición sólo posibles
gracias a la tecnología digital e hipertextual.
A continuación se resumen algunas herramientas relacionadas
con la edición de libros electrónicos:
|
Lectores pdf
|
Edición
y distribución de e-books en español:
Edición y distribución de e-books en inglés:
|
Una
recopilación de herramientas colaborativas
para la edición, puede consultarse en el capítulo de esta tesis correspondiente
a la Web 2.0.
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Corrigenda.
http://addendaetcorrigenda.blogia.com/
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http://www.adobe.com/products/acrobat/readermain.html
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http://www.ucm.es/info/especulo/numero7/sistemal.htm
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http://www.amazon.com/
AZANCOT,
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http://www.elcultural.es/HTML/20060202/Letras/LETRAS16460.asp
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editorial, ecosistema mundial". Addenda et Corrigenda: Buenas
Prácticas, 8-02-06
http://addendaetcorrigenda.blogia.com/temas/buenas-practicas.php
EPSTEIN, Jason. La industria
del libro. Barcelona, Anagrama, 2002.
EPSTEIN,
Jason. "Reading: The Digital Future". The New York Review. Volume 48,
Number 11, July 5, 2001.
http://www.nybooks.com/articles/14318
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(director). La edición moderna :
siglos XIX y XX. Historia ilustrada del libro español. Fundación Germán
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http://firstmonday.org/issues/issue8_3/esposito/index.html
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http://www.greenpeace.org/espana/
campaigns/bosques/defensores-de-los-bosques-prim/libros-amigos-de-los-bosques
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Vol. 1, 1998. (trad. Cristóbal Urbano Salido.
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Original publicado en: Maurice B. Line, “Electronic information: use and
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Societat Catalana de Documentació i Informació: Col·legi Oficial de
Bibliotecaris-Documentalistes de Catalunya, 1997).
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Seminario sobre edición www.uem.es/investigacion/seminarioedicion/index.htm
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Computers Applications.
http://www.cortland.edu/cap/Cap100Web/Unit5/Unit_5.htm
Unostiposduros.
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pasado, del presente, y tal vez del futuro. La huella de Aldo Manuzio.
Fundación Germán Sánchez
Ruipérez, 1998.
Wikilibros
http://es.wikibooks.org

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